La guerra entre German Efromovich y Roberto Kriete. Muere el legado de Lowell Yerex.

1488845431775
Una de las 30 transacciones perjudiciales para Avianca de las que Kriete acusa a Efromovich involucra precisamente al presidente de Argentina, Mauricio Macri. Avianca Argentina tiene ya un ATR-72 en los hangares de Aeroparque.

TEGUCIGALPA, Honduras—Cuando Lowell Yerex fundó Transportes Aéreos Centro Americanos en 1931 en la capital hondureña no se imaginaba que la aerolínea de cuatro monomotores Stinson llegaría un día a ser una de las aerolíneas más importantes de América Latina y del mundo. El piloto neozelandés con su visión futurista sabía que un consorcio de aerolíneas centroamericanas utilizando el mismo nombre, imagen y logotipo (la famosa guacamaya escarlata), podría abrirse campo en el incipiente negocio de la aviación comercial. Fue de esta manera que divisiones con el nombre de TACA nacían desde Guatemala hasta Brasil pasando por Colombia y Venezuela. La aerolínea de Yerex pasaría por las manos de Howard Hughes antes de terminar en las manos de Richard Kriete, accionista de la empresa Waterman Steamship Corporation de Estados Unidos. La familia Kriete estaría ligada a TACA hasta que en el 2010 se vendería la mayor parte de las acciones a la empresa aérea colombiana Avianca. Pero después del matrimonio y la luna de miel entre TACA y Avianca, vendrían los momentos difíciles y tirantes. La salida de altos ejecutivos originales de TACA como Estuardo Ortiz, Ivonne de León, Claudia Arenas, Alejandro Benitez, Rodrigo Llaguno y Víctor Mejia sería solo el principio de una guerra entre los accionistas mayoritarios de Avianca Holdings S.A.; la empresa Synergy de German Efromovich y Kingsland Holdings de Roberto Kriete.  En la demanda que presentaron la semana pasada en Nueva York, los accionistas salvadoreños de Avianca aseguran que su socio mayoritario ha extraído dinero de la compañía para beneficiar a otras empresas del grupo Synergy. El accionista mayoritario de Avianca, Germán Efromovich, ha realizado varios negocios para “saquear” a la aerolínea en beneficio propio, sostiene la familia Kriete. Synergy es el conglomerado que controlan Germán Efromovich y su hermano José.  Según la demanda, estos tratos que los Efromovich han maquinado obligaron a Avianca a asumir obligaciones por “miles de millones de dólares”. Germán Efromovich, por su parte, ha dicho en declaraciones a medios de comunicación que sus decisiones, por el contrario, buscan el mejor beneficio para Avianca. El magnate brasileño añadió el viernes pasado que se ha propuesto la misión de convertir a Avianca en la aerolínea más grande en América Latina “desde la pared del señor Trump, hasta los pingüinos del señor Macri”. Una de las 30 transacciones perjudiciales para Avianca de las que Kriete acusa a Efromovich involucra precisamente al presidente de Argentina, Mauricio Macri. Synergy, el grupo empresarial de los hermanos Efromovich, adquirió “una pequeña aerolínea de vuelos fletados operando en Argentina sin ninguna actividad comercial significativa de pasajeros”, relata la demanda. Esta compañía se llamaba Macair, y era propiedad de la familia Macri. Aunque esta aerolínea no pertenece a Avianca Holdings, Efromovich maniobró para que se aprobara una licencia de uso de la “valiosa” marca comercial de Avianca, sin pagar por ello, añade la demanda. La nueva Avianca Argentina ha anunciado que comenzará a operar en las próximas semanas, e incluso tiene ya aviones pintados con los distintivos comerciales de Avianca. Kingsland Holdings, el vehículo legal que representa a la familia Kriete en Avianca, sostiene que esta autorización fue aprobada sin su consentimiento, lo que viola un acuerdo firmado con Synergy en 2013, cuando Avianca empezó a cotizar en la Bolsa de Valores de Nueva York. En síntesis, Efromovich obtuvo una licencia de explotación comercial de la marca Avianca en Argentina para beneficio de una empresa suya, mientras Avianca no recibe ningún provecho de la transacción, sostiene la demanda. Otro de los negocios que según la demanda favorecieron a una empresa de los Efromovich a costa de Avianca fue un préstamo para la empresa OceanAir la cual se mercadea como Avianca Brasil. OceanAir opera vuelos domésticos en Brasil, pertenece a Synergy, y es presidida por José Efromovich. Esta aerolínea debía millones de dólares a Avianca Holdings. En junio de 2010, Synergy se constituyó en garante de dicho préstamo y asumió así la obligación de pagar $61 millones, detalla la demanda. En diciembre de 2010, las partes acordaron reestructurar la deuda de Synergy a cambio de que este grupo controlado por los Efromovich hiciera un pago inicial y posteriores abonos anuales hasta diciembre de 2013. “Cuando Synergy fue incapaz de cumplir estas obligaciones, Efromovich instruyó a los directores controlados por Synergy para enmendar el calendario de repago el 30 de diciembre de 2011 y otra vez el 28 de febrero de 2012, extendiendo los pagos hasta el 31 de diciembre de 2014”, explica la querella. Adicionalmente, “pese a estas extensiones, Synergy falló en hacer el pago final de $22.6 millones que vencía el 31 de diciembre de 2014. Sin embargo, basado en las directivas de Efromovich, sin importar los problemas financieros de Synergy y su historial de fallar en repagar deudas, el acuerdo fue reestructurado una vez más para permitir el pago de $11 millones en octubre de 2015, con los restantes $14 millones, incluyendo el interés, para vencer el 31 de octubre de 2016”. La demanda prosigue: “Avianca no recibió consideración por estas extensiones de pago de crédito, ni buscó hacer efectiva la garantía contra los Efromovich”. El 19 de octubre de 2016, una vez más, Efromovich le dijo a la junta directiva de Avianca que Synergy sufría problemas de liquidez, era incapaz de pagar los $14 millones, y solicitó otra extensión. “Notablemente, al mismo tiempo o cerca de la fecha de extensión del préstamo, Synergy anunció públicamente la compra de 49 % de Aerolíneas Aeromar, una compañía regional mexicana, por $100 millones”, destaca el documento. “La junta directiva (de Avianca) no cuestionó o indagó cómo Synergy podía invertir en otra aerolínea, pero seguía incumpliendo sus pagos a Avianca”. La demanda también resalta que mientras esto sucedía, Avianca afrontaba una crisis de liquidez, y aun así, los Efromovich extendieron los plazos a Synergy sin aplicar ninguna penalidad por sus incumplimientos ni requerir información básica sobre la posible ocurrencia de nuevos impagos. En febrero la administración de Avianca en Colombia nuevamente propició una ola de despidos en diferentes regiones de la empresa, especialmente de colaboradores originales de la planta de Grupo TACA, que demuestran nuevamente los deseos de los colombianos de deshacerse de todo lo que “huela” a TACA. Lowell Yerex probablemente se estará revolcando en su tumba.

Advertisements

La “guerra” entre Efromovich y Kriete pudo haber propiciado nueva ola de despidos masivos en Avianca Holdings

Edificio-AV
En diferentes medios y blogs en Latinoamérica se siguen presentando estas noticias como la fase final de Avianca para “desTACArse”, o en otras palabras deshacerse de los empleados de Grupo TACA que ocupaban posiciones claves en la empresa tanto en las áreas operativas como comerciales.

SAN SALVADOR, El Salvador–El 28 de febrero marcó nuevamente un día de despidos masivos en la aerolínea Avianca en diferentes oficinas regionales del consorcio aéreo colombo-salvadoreño que lleva el nombre de Avianca Holdings S.A. Bajo la tutela de su Presidente Ejecutivo Hernán Rincón Lema y un nuevo grupo de Vice Presidentes colombianos los despidos han sido tanto en El Salvador como Colombia, Perú, algunos países de Sudamérica y en los Estados Unidos donde la mayoría de los empleados despedidos por Avianca tenían hasta más de 15 años de laborar en la empresa y originales de la planta de Grupo TACA. En diferentes medios y blogs en Latinoamérica se siguen presentando estas noticias como la fase final de Avianca para “desTACArse”, o en otras palabras deshacerse de los empleados de Grupo TACA que ocupaban posiciones claves en la empresa tanto en las áreas operativas como comerciales. Aunque pueda sonar como una “vendetta” al mejor estilo de la mafia siciliana, lo que es un hecho es que desde el 2010 cuando se anunciara la fusión de Avianca con TACA, decenas de empleados de la desaparecida empresa centroamericana han sido despedidos, incluyendo altos ejecutivos que habían sido trasladados a la capital colombiana. Esta nueva ola de despidos masivos se concuerda con la demanda por parte de la empresa Kingsland, accionista minoritaria de Avianca a la aerolínea de bandera colombiana por la alianza comercial establecida con United Airlines. El empresario salvadoreño Roberto Kriete, propietario de Kingsland, presesentó este martes 28 de febrero una denuncia ante la Corte Suprema del estado de Nueva York, Estados Unidos, contra Germán Efromovich, Avianca Holdings y United Airlines para prohibir la ejecución del acuerdo entre ambas empresas, informaron los diarios Portafolio, de Colombia, y El Mundo, de El Salvador. “Kingsland realiza esta acción principalmente para prohibir una flagrante propuesta de transacción unilateral que Germán Efromovich, presidente de Avianca y propietario de Synergy, negoció secretamente con United para su beneficio propio en detrimento de Avianca y el resto de sus accionistas”, aseguró Kriete en un comunicado. Según la denuncia, Efromovich ignoró la posibilidad de otros acuerdos con dos grandes aerolíneas internacionales (DELTA Airlines y COPA Airlines) con tal de forzar la alianza con United y obtener beneficio personal. “Avianca Holdings no ha sido notificada oficialmente y por lo tanto no tiene información con relación a los hechos mencionados”, aseguró Gilma Usuga, directora de comunicaciones externas de la aerolínea colombiana. Synergy es el principal accionista de Avianca con el 78,1% de la compañía, mientras que Kingsland posee el 21,9% restante. Avianca y United anunciaron, en enero pasado, una alianza estratégica-comercial de largo plazo. Portafolio informó que Roberto Kriete se opone a la alianza porque está en contra de una serie de compromisos firmados por Synergy y Kingsland cuando se fusionó el Grupo TACA (propiedad de Kingsland) con Avianca, en 2010. Avianca promovió el acuerdo con United para encarar los problemas de liquidez de la aerolínea. Entre enero y diciembre de 2016, Avianca transportó un total de 29.479.948 pasajeros lo cual significó un alza del 4,2% frente al mismo periodo de 2015. Avianca salió al mercado de bolsa de valores en 2011 y tiene una capitalización de $600 millones. A setiembre de 2015, la aerolínea reportó ganancias por $120 millones y deudas por $3.300 millones. Vuela a más de 100 destinos en 26 países con una flota de 176 aviones. La empresa aérea colombiana tiene sus centros de conexiones en Bogotá, Lima y San Salvador y opera desde once ciudades de Norte América y casi todas las ciudades importantes de Sudamérica. La “guerra” entre Efromovich y Kriete pudo haber propiciado esta nueva ola de despidos masivos de empleados veteranos de TACA.

El Aeropuerto Internacional Juan Santamaría recibirá inversión de $100 millones en 2 años

aeropuerto_LNCIMA20170225_0136_1
En octubre empezará la ampliación del lobby, en el cual se ubican los puestos de atención de las 27 aerolíneas que operan en el Santamaría. En ese mismo mes se construirá un quinto carrusel de equipaje.

SAN JOSE, Costa Rica–A partir de mayo y por los próximos dos años, el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría (AIJS) en Alajuela recibirá una inversión de $100 millones para mejorar sus instalaciones actuales. AERIS Costa Rica, la empresa a cargo de la terminal aérea desde el 2009, tiene programada la construcción de cuatro nuevas salas de abordaje (bloques X y V), una calle de rodaje para aviones al costado sur de la pista de aterrizaje, un carrusel para equipaje y la ampliación del lobby. Además, la cabecera de la pista de pista de aterrizaje se extenderá unos 60 metros para que, en casos de emergencia, las aeronaves tengan un espacio adicional para maniobrar. La meta es concluir todas las obras antes de enero 2020. El proyecto es parte de los compromisos asumidos por AERIS cuando el Estado le cedió la administración del principal aeropuerto del país. Rafael Mencía, director ejecutivo de AERIS, explicó que las mejoras buscan satisfacer la demanda creciente en la terminal y aumentar el nivel de seguridad del lugar. De acuerdo con Rafael Mencía, en 2016 el AIJS atendió 4,3 millones de pasajeros y este año tienen previsto recibir 4,6 millones de viajeros. En el 2011, según la Dirección General de Aviación Civil, se registraron 3,7 millones de pasajeros, desde entonces la demanda ha crecido cada año. En mayo comenzarán las labores de dos nuevas salas de abordaje al oeste del edificio principal. Esos recintos serán llamados bloque V y estarán listas en mayo de 2018. En la actualidad, el AIJS tiene 11 salas de abordaje con puentes de contacto llamados “jetways” que conectan con los aviones y cinco salas de abordaje remotas en las que las personas son acercadas a las aeronaves en microbuses. En octubre empezará la ampliación del lobby, en el cual se ubican los puestos de atención de las 27 aerolíneas que operan en el Santamaría. En ese mismo mes se construirá un quinto carrusel de equipaje. Para el 2018 está programado el inicio de la calle de rodaje sur y el acondicionamiento de la cabecera de la pista de aterrizaje. La calle de rodaje es utilizada por los pilotos para dirigirse a un extremo de la pista y prepararse para el despegue. “Contar con esa calle sur mejorará la operatividad del aeropuerto, pues, ahora solo tenemos la calle norte y cada vez que un avión se prepara para el despegue debemos cerrar la pista por unos dos minutos, eso suena poco tiempo, pero si usted multiplica dos minutos por los más de 70 vuelos internacionales que recibimos al día si es algo considerable”, explicó Mencía. Finalmente, en enero del 2020 se prevé la construcción de dos salas de abordaje más (bloque X) donde hoy se ubican las instalaciones de Coopesa. Para AERIS es necesario emprender los trabajos cuanto antes porque el contrato de administración del puerto aéreo finaliza en 2026 y el costo de la infraestructura deberá cubrirse antes de que venza el convenio. No obstante, varias de las obras dependen de que Aviación Civil logre trasladar a Coopesa y expropiar el restaurante La Candela. Eduardo Montero, vicepresidente del Consejo Técnico de Aviación Civil (CETAC), reconoció atrasos en ambos procesos. En el caso de Coopesa, desde el 2013 se firmó un contrato con la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) para el diseño y construcción del nuevo hangar de Coopesa, pero la gestión de ese organismo ha sido muy lenta, según expuso el funcionario. “En 2014 tratamos de rescindir el contrato por el poco avance y los malos resultados, pero no se pudo porque anular el vínculo era mucho más costoso que continuar con ellos”, manifestó Montero. Uno de los problemas es que FCC, empresa subcontratada por OACI para la obra, diseñó planos que no cumplen con las normativas de construcción nacionales. Ahora, AERIS está negociando con FCC para asumir la relocalización de Coopesa en la parte sur de los terrenos del aeropuerto. Rafael Mencía confirmó que están en ese proceso de negociación. Mover Coopesa tiene un costo de $34 millones, los cuales salen del presupuesto estatal. Además de este monto, OACI cobró una suma por administrar el proyecto. Se le consultó a Montero ese dato, pero no lo precisó. El AIJS es uno de los aeropuertos más modernos de la región y compite “vis-a-vis” con el Aeropuerto Internacional de Tocumen en Ciudad de Panamá el cual es la base de vuelos de COPA Airlines. El AIJS dejo de ser una base de vuelos cuando en el 2013 Avianca (la aerolínea que había adquirido Grupo TACA) cerrara el “hub” que había desarrollado LACSA desde 1979 en esta terminal.