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Podrá Costa Rica seguir rescatando los iconos nacionales

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Después del anuncio de la compra de Gallito por parte de la Dos Pinos los costarricenses llenaron las redes sociales con “memes” como este solicitando la compra de LACSA, la cual es propiedad de la colombiana Avianca.

SAN JOSE, Costa Rica–Al igual que en la mayoría de los países de la América Latina en la década de los noventas, en Costa Rica también se dio un proceso de compra de empresas por parte de transnacionales extranjeras. Bancos, hoteles, fábricas de pan, cadenas de supermercados y otras pasaron de ser empresas netamente costarricenses a ser compañías extranjeras o mixtas. Entre ellas la empresa Productos Gallito que por 107 años era sinónimo de confites y chocolates costarricenses y la cual fuera adquirida por la firma mexicana Mondelez International. En el mes de mayo la empresa informaba que cerraba la planta en Costa Rica despidiendo 300 trabajadores y que la producción de dulces se haría fuera del país. Inmediatamente la ira y la molestia del pueblo costarricense se hizo sentir en las redes sociales. Una empresa costarricense era nuevamente ultrajada y acabada de un plumazo por los intereses extranjeros; pero pronto salió al rescate otra empresa costarricense, esta vez fue la Cooperativa de Productores de Leche Dos Pinos R.L. la que adquiere Productos Gallito y las redes sociales estallaron con costarricenses agradeciendo el regreso de la tradición de dulces y chocolates nacionales. No se dejó esperar incluso la solicitud por la producción de algunos dulces que habían sido suspendidos por Mondelez.  Ahora los costarricenses piden el rescate de otra empresa de orgullo nacional, esta vez es LACSA (Líneas Aéreas Costarricenses S.A.). La historia de la línea aérea es una de altos y bajos. La empresa nació en 1945, creada por Pan American World Airways y un grupo de costarricenses.  La empresa fue la aerolínea de bandera nacional, reconocida como Costa Rica en los cielos de las Américas hasta que Mario Quirós la vendiera casi en su totalidad a Mario Sotela del Canal 6; este a su vez la vendió a los japoneses de la Sanyo Oil quien a su vez la vendería a la familia Kriete de El Salvador, los dueños de TACA International Airlines. LACSA fue fusionada totalmente con Gurpo TACA a partir de 1997 dejando así de usarse su icónico nombre. En el 2009 Roberto Kriete de Grupo TACA y German Efromovich anunciaban la fusión de ambas aerolíneas y cuatro años mas tarde el consorcio aéreo pasaba a llamarse únicamente Avianca. Hoy Avianca Holdings S.A. es la dueña del certificado de operación de rutas de LACSA, de las cuales solo quedan algunos vuelos entre el Aeropuerto Juan Santamaría de Alajuela y San Salvador, Lima y Bogotá. Fue en el 2013 cuando Avianca decidió cerrar el centro de conexiones de la aerolínea en San Jose el cual había sido desarrollado por LACSA desde 1979. El sector privado de la industria turismo en Costa Rica reclama al gobierno la búsqueda de una empresa que se interese por comprar el certificado de operación de LACSA de sus actuales dueños colombianos. Estará por verse si Costa Rica puede rescatar a la empresa de líneas aéreas nacionales.

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Rusia aprueba $49 millones para la creación de aerolínea nicaragüense

 

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El SSJ-100 es actualmente operado por aerolíneas como Aeroflot de Rusia, Cityjet de Irlanda e Interjet de México.

MANAGUA, Nicaragua– De acuerdo con el informe, el gobierno de Daniel Ortega ya tiene asegurado un financiamiento de $1384 millones para diez proyectos de infraestructura y gestiona $882 millones más para otros tres programas que serían ejecutados en el período 2017-2021. Entre las obras se encuentra la ampliación y modernización del Aeropuerto Internacional Augusto Cesar Sandino de Managua, para convertirlo en una de los aeropuertos más modernos de América Latina y la creación de una línea aérea nacional con préstamos de $133 millones y $49 millones respectivamente, aprobados por Rusia. La primera aerolínea de Nicaragua fue LANICA, fundada por Pan American World Airways y el gobierno de Managua en la década de los cuarentas. Después del triunfo de la revolución sandinista en 1979, el gobierno cerró LANICA y fundo en 1981 una nueva aerolínea con el nombre Aerolíneas Nicaragüenses S.A. (Aeronica) la que llego a operar un Boeing 727-100 y un B-707. En 1985 el gobierno de Ronald Reagan aplicó un embargo contra el gobierno de Managua prohibiendo el ingreso de Aeronica a Miami en los Estados Unidos. Para 1984 Aeronica recibía de la Unión Soviética un Tupolev TU-154M para sus vuelos regionales en Centro América y México. En abril de 1990 Violeta Barrios de Chamorro tomaba el poder como la primera mujer presidente de Nicaragua y el embargo contra Nicaragua era levantado. Uno de los proyectos de la presidenta fue de privatizar la aerolínea de bandera nacional lo cual casi logro cuando la aerolínea salvadoreña TACA International Airlines se interesó por Aeronica. En 1992 Aeronica perdió su licencia operativa aérea y cesaba sus vuelos. Tiempo después TACA International Airlines iniciaba las operaciones de NICA (Nicaragüense de Aviación) con dos Boeing 737-200 volando desde Managua a Miami y Centroamérica. En el 2004 NICA era fusionada totalmente con TACA y desde entonces el país no cuenta con una aerolínea de bandera nacional. Gracias al apoyo de Rusia y de la empresa de manufactura de aeronaves Sukhoi, Nicaragua tendrá su aerolínea de bandera nacional antes del año 2021.  Las aeronaves serán el Sukhoi Superjet 100 (SSJ-100) con capacidad de 108 pasajeros. La aerolínea proyecta ofrecer vuelos entre el Aeropuerto Augusto Cesar Sandino de Managua y las ciudades de Centroamérica, Ciudad de México y Miami. La ruta entre Managua y Miami es de las más rentables en la región, sin embargo, operada únicamente por American y Avianca (utilizando en certificado de TACA). El SSJ-100 es actualmente operado por aerolíneas como Aeroflot de Rusia, Cityjet de Irlanda e Interjet de México.

La Aviación Civil y Costa Rica

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En el medio de la terminal en el primer piso y en el segundo había dos balcones de cara a la rampa principal que permitía a los visitantes ver la salida y llegada de los aviones, recordemos que en esas épocas la terminal no tenía los puentes telescópicos por lo que el abordaje a las aeronaves se hacía por escalerilla.

SAN JOSE, Costa Rica–Basta con aparcarse una tarde de domingo cerca de la cabecera de la pista 07 del Aeropuerto Internacional Juan Santamaría o degustar un buen chifrijo con una “birra” bien fría en el Bar La Candela para entender que el costarricense lleva la aviación en la sangre. Decenas de autos se aglomeran en esta área del principal aeropuerto del país y en realidad se viene haciendo desde que, en 1979, los balcones de la terminal aérea fueron clausurados por la remodelación de las salas de abordaje. Si retrocedemos un poco en el tiempo nos encontramos que también el edificio terminal del entonces aeropuerto de La Sabana contaba con una azotea desde donde los familiares despedían o recibían a los pasajeros. Era la gran época de oro de la década de los cuarentas y a este aeropuerto llegaban los DC-3 de TACA de Costa Rica, Pan American World Airways y KLM.  Tiempo después los visionarios de la joven aviación civil costarricense sabían que se necesitaba un aeropuerto en otra localidad, con una pista de aterrizaje más larga y de asfalto que permitiera la llegada de aviones más grandes como los DC-6, DC-7 y Constellations. Así fue como nació el proyecto de construir una terminal en una llanura en la provincia de Alajuela que se le conocía como “El Coco”. Cuando en 1957 se inauguraba el nuevo aeropuerto, de hecho, llevaría ese nombre, Aeropuerto Internacional El Coco y utilizaría el código de tres letras: OCO. El edificio terminal contaba con dos salas de abordaje (la 1 para vuelos internacionales y la 2 para vuelos nacionales) en extremos opuestos del área de mostradores. En aquellos años las aerolíneas que operaban al Coco eran solamente Pan American World Airways, TACA International Airlines, Compañía Panameña de Aviación, PAISA, Servicio Aéreo de Honduras, KLM y por supuesto la aerolínea nacional LACSA (Líneas Aéreas Costarricenses S.A.). En el medio de la terminal en el primer piso y en el segundo había dos balcones de cara a la rampa principal que permitía a los visitantes ver la salida y llegada de los aviones, recordemos que en esas épocas la terminal no tenía los puentes telescópicos por lo que el abordaje a las aeronaves se hacía por escalerilla. La gran época de oro sin duda. La década de los años setentas traería nuevos cambios, el aeropuerto sería rebautizado con el nombre de Juan Santamaría, héroe nacional oriundo de la provincia de Alajuela y el código de tres letras pasaría a SJO en referencia a la ciudad de San Jose, capital del país, aunque técnicamente el aeropuerto no se encontraba ubicado en la provincia de San Jose como ya hemos comentado. Tecnicalidades geográficas pues al final Alajuela no era la capital de Costa Rica. En el año 1978 se inició la construcción del proyecto de las nuevas salas de abordaje, un edificio terminal construido por el frente del que ya existía que permitiría contar con tres cómodas salas de espera y seis puentes o “mangas” como comúnmente se le llamaban. Pero la construcción de esta nueva área de la terminal acabaría de un plumazo con los tradicionales balcones donde generaciones de costarricenses se enamoraron de la aviación. Para muchos de nosotros era un evento ir por la noche con nuestros padres al aeropuerto, bien abrigados a recibir algún familiar que venía de Estados Unidos. Silencio en el aeropuerto, solo el murmullo de la gente conversando en el balcón, cuando de repente por el alto parlante se escuchaba la voz fuerte anunciando: “La Pan American, anuncia la llegada de su vuelo 415 procedente de Los Ángeles y Guatemala”.  A lo lejos, a la derecha de donde nos encontrábamos, podíamos ver una brillante luz blanca que iba creciendo con rapidez. Pronto se oiría el rugir poderoso de los reversibles que hacían frenar sobre la pista al elegante Boeing 707 de la aerolínea más famosa del mundo, la creada por Juan Trippe. Para estos tiempos ya operaban vuelos más aerolíneas al Juan Santamaría, lo visitaba el DC-8 de Iberia, los Electras de Sociedad Aeronáutica de Medellín y LACSA operaba una flotilla de escandalosos BAC 1-11, el jet regional británico que fue tan popular entre las aerolíneas de la región, utilizado también por LANICA de Nicaragua, TACA International Airlines de El Salvador y Aviateca de Guatemala. Pues entonces el costarricense que disfrutaba de los paseos al aeropuerto a recibir o despedir familiares tuvo que encontrar otra opción y fue así como la zona de la autopista, cerca de las bodegas de carga se convirtió en el nuevo escenario aéreo. Decenas de autos se aparcaban en fila india para así poder ver la salida o la llegada de los aviones a la rampa. Luego se fue utilizando la cabecera de la pista 07 que permitía sentir el poder de las máquinas de los aviones al aterrizar y tiempo después vendría la construcción del Bar La Candela, en el sur de la pista. La década de los setentas también traería el salto cualitativo y cuantitativo de LACSA. En 1978 LACSA era una aerolínea de cuatro aeronaves jet, los BAC 1-11 de la serie 500 con capacidad para 99 pasajeros. Tres operaban “full time” para la aerolínea, mientras que el cuarto estaba alquilado o “leased” a la filial que había sido creada por la aerolínea nacional en el Caribe: CAL o Cayman Airways Ltd. Sin embargo, los ejecutivos de LACSA sabían que, al finalizar la década de los setentas, había que crecer, y tener más destinos de los que la aerolínea tenía entonces: Miami, Gran Caimán, Ciudad de México, San Salvador, San Andrés, Ciudad de Panamá, Barranquilla, Cartagena, Maracaibo y Caracas. En noviembre de 1979 llegaba al Aeropuerto Internacional Juan Santamaría el primer Boeing 727-200 Súper Advanced de LACSA, nuevo de paquete, directo desde la fábrica en Seattle. El N1279E bautizado Zurquí al día siguiente operaria el primer vuelo itinerado a la Isla de San Andrés y un día después entraría normalmente a la ruta de Miami, operando los vuelos 620 y 621. Meses más tarde llegaba el segundo 727-200, el N1280E bautizado Brí-Brí con el cual la aerolínea iniciaba los vuelos a la segunda ciudad en los Estados Unidos: Los Ángeles. El vuelo era una extensión del ya existente entre San Jose, San Salvador y la Ciudad de México, obteniendo así la empresa las Quintas Libertades para vender pasaje entre la capital azteca y Los Ángeles. La segunda ciudad de Estados Unidos en entrar en el mapa de rutas de LACSA sería Nueva Orleans, con una parada intermedia en el nuevo destino turístico mexicano, Cancún. Fue entonces cuando el presidente ejecutivo de la empresa, el capitán Otto Escalante, concibió que el Aeropuerto Juan Santamaría (AIJS por sus siglas) se convertiría en el centro de conexiones de la aerolínea, “el hub”. Nuevas ciudades se integraban al itinerario de vuelos: Nueva York (Aeropuerto John F. Kennedy), Orlando, San Francisco, Toronto, Ciudad de Guatemala, Managua, San Pedro-Sula, Tegucigalpa, San Juan, La Habana y hacia el sur Quito, Guayaquil, Lima, Santiago de Chile y Buenos Aires. La aerolínea incluso llegó operar el “Puente al Sur”, operación que había sido iniciada por la brasileña VARIG que conectaba al Juan Santamaría con Río de Janeiro y Sao Paulo vía Ecuador. LACSA era para entonces una de las aerolíneas más grandes e importantes de Latinoamérica. Para el año 1991 llegaba a la flota el primer Airbus A320 con lo que se iniciaba el cambio de flota. Nuevamente se regresaba a las aeronaves europeas. Pero la década de los noventas también traería profundos cambios en la aerolínea. Primero gran parte de las acciones de la empresa fueron adquiridas por Mario Sotela, dueño del Canal 6 de Costa Rica. Luego ese mismo paquete accionario fue vendido a un grupo de japoneses de la Sanyo Oil Corporation ésta a su vez terminaría vendiendo las acciones a un joven salvadoreño de nombre Federico Bloch. Bloch era el mejor amigo de Roberto Kriete, heredero de la aerolínea salvadoreña TACA International Airlines la que había sido adquirida por su abuelo Ricardo en los años 50s y desde ya pensaba en la globalización y las economías de escala. Federico Bloch deseaba unir a las aerolíneas centroamericanas (Aviateca, TAN-SAHSA, Aeronica, LACSA y COPA) en una sola para así poder competir con las aerolíneas estadounidenses que empezaban a penetrar el mercado de la región. El arquitecto de tan interesante proyecto, se le conoció en la industria como “El Morazán de los Cielos” porque lograría unir a Centroamérica al menos en la aviación civil. TACA International Airlines lograba así adquirir paquetes accionarios en Aviateca de Guatemala, SAHSA de Honduras la cual después sería rebautizada como TACA de Honduras, LACSA y crearía en 1992 una aerolínea nueva en Nicaragua con el nombre de Nicaragüense de Aviación, NICA. Solamente COPA de Panamá se le escabulliría de sus manos al “Morazán de los Cielos”. La aerolínea panameña prefería unirse a una aerolínea estadounidense, la Continental de Gordon Bethune. Pero Federico Bloch también cometió un gran error con lo que respecta a LACSA y a Costa Rica. Una vez conquistada la aerolínea tica, Bloch iniciaría el desmantelamiento de la misma para así fortalecer a la compañía madre: TACA. Los desaciertos fueron varios y constantes. El costarricense se sintió robado de su aerolínea, de su orgullo, de algo que era tan nacional como la Guaria Morada, el yigüirro o la carreta pintada sarchiseña. LACSA propiedad de los salvadoreños? Eso era inconcebible e imperdonable. En 1997 TACA International lanzaba una nueva imagen para las aerolíneas del grupo, una imagen única bajo el nombre de GRUPO TACA. El primer sablazo, los aviones de LACSA ya no tendrían más la bandera costarricense en la cola. Segundo sablazo, los números de los vuelos entre San José Miami que por décadas eran 620 y 621 eran cambiados. Se podía oír a los costarricenses desde pasajeros hasta agentes de viajes: ¿Cómo se atreven a cambiar de número de vuelo, si ese número era desde que se había iniciado la ruta a Miami? El número parecía ser de la importancia casi del Santo Grial. El tercer sablazo, lentamente el “hub” de San José se desmantelaría para pasar la mayoría de los vuelos de conexión al Aeropuerto Internacional de Comalapa en El Salvador.  En el apogeo de la base de vuelos de LACSA en el AIJS, la aerolínea operaba a ocho ciudades de los Estados Unidos de América; para cuando Grupo TACA se unía a la aerolínea colombiana Avianca en el 2009, solamente se operaban vuelos a tres ciudades de la nación estadounidense. Finalmente, en el año 2013 las tres operaciones a Miami, Nueva York (JFK) y Los Ángeles se cancelaban junto con los vuelos a La Habana, Ciudad de México, Monterrey, Quito, Guayaquil y Caracas; moría finalmente el “hub” de LACSA. El orgullo de una nación que hacía alarde en el slogan de la aerolínea de la década de los ochentas: “Unimos las tres Américas” no era más que una lejana quimera. Y es que al fin de cuentas la base de LACSA en San Jose sucumbía a intereses políticos de la misma empresa, aunque el Aeropuerto Juan Santamaría superaba con creces al vetusto Aeropuerto Internacional de Comalapa, era “políticamente correcto” transferir la mayoría de las operaciones a Estados Unidos y el norte de Sudamérica a la base de conexiones de TACA International Airlines, aún la familia Kriete era parte dueña de AviancaTACA. Sin embargo, tal decisión terminó de alienar al costarricense en contra del consorcio que había adquirido su “Orgullo y Gloria”, las líneas aéreas costarricenses. A partir de ese momento, como los abejones de Mayo después de las lluvias, han salido proyectos aéreos que anuncian serán “la bandera nacional” en el aire, desde Ticos Air (la cual no paso a mas por falta de inversionistas), Tica Air International rebautizada como Air Costa Rica por sus dueños la aerolínea doméstica Air Panamá, Holiday Air que supuestamente utilizaría como base de operaciones el Aeropuerto Internacional Daniel Oduber Quirós en Liberia, Guanacaste, Viva CAM por los creadores de Viva Colombia y Viva Aerobús y más recientemente el anuncio de un ex jerarca de GRUPO TACA, que anunciara la creación de una filial costarricense de la aerolínea de bajo coste mexicana VOLARIS. El cierre del “hub” de LACSA por parte de AviancaTACA simplemente fertilizó  el campo para la germinación de posibles nuevas aerolíneas “nacionales” y la entrada abrupta de decenas de aerolíneas internacionales. Todo indica que las directrices de Bogotá eran en ese momento: “No nos interesa Costa Rica”. Yo en lo personal, de haber estado en los zapatos del señor Fabio Villegas, hubiese hecho una de dos cosas; o hubiese vendido el certificado de operación aérea de LACSA a una aerolínea interesada o hubiera aprovechado la excelente estructura del Aeropuerto Internacional Juan Santamaría y la fama internacional de Costa Rica como país de paz, armonía y el país más feliz del mundo para consolidar la operación tipo “hub”. Obviamente soñar no cuesta nada y los costarricenses seguirán aparcando sus coches a la vera de la autopista Ruta 1 para ver decolar las aeronaves, solo que ahora podrán ser nuevos nombres, nuevas libreas, nuevas imágenes y LACSA solo es el nombre vacío de lo que una vez fue en la historia de la aviación civil costarricense.

Colibrí y “Pura Vida” volarán en el fuselaje de Air Costa Rica

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Tener una librea que represente al país es una tradición que viene desde la fundación de LACSA (Líneas Aéreas Costarricenses S.A.) en 1945.

SAN JOSE, Costa Rica—La nueva aerolínea de bandera nacional costarricense, Air Costa Rica pretende rescatar los valores y la idiosincrasia nacional, adoptando una librea (imagen corporativa en un avión comercial) para su flota que incluye la bandera de Costa Rica, la imagen de un colibrí y la frase “Pura Vida”. Tener una librea que represente al país es una tradición que viene desde la fundación de LACSA (Líneas Aéreas Costarricenses S.A.) en 1945 por un grupo de empresarios nacionales y el apoyo de Pan American World Airways. Esa aerolínea utilizó desde la rueda de carreta pintada hasta la bandera en la cola pasando por la Guaria Morada. Otra empresa que voló como línea aérea de bandera nacional fue Aero Costa Rica (1992-1997) la cual llevó en su cola el escudo nacional estilizado y la bandera y los colores verde y amarillo en el fuselaje. La aeronave que Air Costa Rica utilizará, un Boeing 737-300 se encuentra en los hangares de COOPESA en el Aeropuerto Juan Santamaría de Alajuela, recibiendo los últimos retoques de su nueva librea nacional. Carlos Víquez, gerente general de la aerolínea costarricense, confirmó la intención de trasladar aficionados a Puerto Príncipe, para que acompañen a la Selección Nacional en su juego contra Haití el próximo 2 de setiembre. La aerolínea afirmó que cuenta con el permiso para hacer este tipo de vuelos que son comercializados por medio de las agencias de viajes. Al  tiempo que continúa las gestiones para obtener los permisos para ofrecer vuelos regulares en la región, en especial hacia Ciudad de Guatemala, Colombia y eventualmente a Miami; más operaciones “charters” a San Andrés, Cartagena, la Isla de Roatán (Honduras) y Punta Cana en la República Dominicana. Si obtiene los permisos en estos los países, el primer vuelo sería hacia Guatemala en noviembre y a Bogotá, Colombia, en diciembre. A mediados del próximo año se gestionarían los permisos para volar a la ciudad de Miami en el estado de la Florida. Air Costa Rica obtuvo el Certificado de Operador Aéreo (COA) en setiembre del 2015. Se prevé que esta semana esté lista la librea de la primera aeronave, un Boeing 737-300 para 148 pasajeros. La aerolínea cuenta con cuatro aeronaves; dos Boeing 737-300 y dos Fokker F-100 para 100 pasajeros de fabricación holandesa. Se espera que Air Costa Rica venga a operar muchas de las rutas que dejara de volar LACSA en el 2013, cuando Avianca, propietaria del COA, cerrara el “hub” en el Aeropuerto Juan Santamaría. LACSA inició el desarrollo del centro de conexiones en 1979 y en su mejor momento llegó a operar una flota de seis aeronaves desde San José a Miami, Nueva Orleans, Nueva York, Dallas, Los Ángeles, San Francisco, Toronto, La Habana, Ciudad de México, Cancún, San Juan, Ciudad de Guatemala, San Pedro Sula, San Salvador, Managua, Ciudad de Panamá, Caracas, Maracaibo, Barranquilla, Bogotá, San Andrés, Quito, Guayaquil, Lima, Santiago de Chile y Brasil por medio de un acuerdo con VARIG. LACSA fue en su momento adquirida por Grupo TACA en la década de los años noventa cuando inició el proceso de su desintegración.

Expectativa por las imágenes de las nuevas aerolíneas en Costa Rica

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Para fines de los sesentas cuando se adquiría el primer avión de propulsión a chorro o “jet” el BAC-1-11 (Serie 400) de fabricación británica, la aerolínea mantenía la rueda de la carreta en la cola, una franja azul sobre las ventanillas, el nombre Costa Rica en el fuselaje y cambiaba el nombre de Líneas Aéreas Costarricenses S.A. en el fuselaje por un más corto y conciso LACSA que fue sinónimo de Costa Rica por muchos años y en adición ese primer jet fue bautizado con el nombre de “EL TICO”.

SAN JOSE, Costa Rica—En el mes de octubre de 1945 Pan American World Airways y el gobierno de Costa Rica fundaban en la capital del país Líneas Aéreas Costarricenses S.A. (su acrónimo LACSA) la que se convertiría en 1949 en la aerolínea de bandera nacional. Desde su fundación, los ejecutivos de la empresa quisieron darle a la empresa una imagen totalmente costarricense. Aunque la tipografía inicial del logotipo de la empresa aérea utilizaba el mismo de la Pan American, con los años los jefes de mercadeo de la empresa fueron “costarriqueñizando” la imagen de la aerolínea. En la década de los cincuentas se  adoptó el uso de la rueda de carreta pintada en la cola de las aeronaves, imagen por excelencia costarricense junto con la bandera de Costa Rica en el fuselaje. Para fines de los sesentas cuando se adquiría el primer avión de propulsión a chorro o “jet” el BAC-1-11 (Serie 400) de fabricación británica, la aerolínea mantenía la rueda de la carreta en la cola, una franja azul sobre las ventanillas, el nombre Costa Rica en el fuselaje y cambiaba el nombre de Líneas Aéreas Costarricenses S.A. en el fuselaje por un más corto y conciso LACSA que fue sinónimo de Costa Rica por muchos años y en adición ese primer jet fue bautizado con el nombre de “EL TICO”.  Para cuando la aerolínea adquiría la serie 500 del mismo jet, cambiaba el logo por un estilizado búmeran con la rueda de carreta y la línea cambiaba de azul a rojo. Las entonces aeronaves de LACSA llevaban el nombre de los principales volcanes del país. Cuando la aerolínea recibió su primer Boeing 727-200 “Super Advanced” a finales del año 1979, la empresa decidió dar un giro agresivo a la imagen de la empresa, esta vez poniendo en la cola del Boeing la bandera de Costa Rica y los asientos de los pasajeros dentro de la cabina llevaban un damasco con el patrón de Guarias Moradas (la orquídea flor nacional de Costa Rica) entrelazadas. Desde 1979 hasta 1991 cuando llego el primer Airbus A-320, las aeronaves de LACSA surcaban los cielos de América portando la bandera costarricense en la cola y el diseño de orquídeas en el interior. Los aviones fueron bautizados con nombres indígenas como “Zurqui”, Bri-Bri” y “Kais”. Una vez que llegaron los primeros Airbus A-320 la empresa se decidió por una imagen más estilizada de la bandera costarricense en las colas del birreactor. En 1992 el empresario Calixto Chaves, dueño de varias empresas en el país, fundaba la segunda aerolínea de bandera nacional junto con algunos ex ejecutivos de LACSA.  Esta vez la joven aerolínea adoptaba el nombre de Aero Costa Rica S.A. (por acrónimo ACORISA el cual nunca uso mercado lógicamente). Los encargados de imagen de esa aerolínea se decidieron por una imagen diferente a la de LACSA, en la cola de los Boeing 727-200 llevaba la imagen estilizada del escudo de Costa Rica, tres montañas y un sol, mientras que el nombre en el fuselaje y la línea debajo de las ventanillas utilizaba el verde olivo, en alusión por lo que Costa Rica es conocida, un país verde y ecológico. Incluso los uniformes del personal de Aero Costa Rica eran en verde olivo. Pero esta aerolínea de corta vida vería su final en septiembre de 1997 y LACSA era absorbida por el Grupo TACA de la familia Kriete de El Salvador. La flota de Airbuses de LACSA perdía la imagen costarricense en 1997 para dar paso a la imagen centroamericana de Grupo TACA y la legendaria guacamaya. Ahora en el 2016 estamos a las puertas en Costa Rica del nacimiento de varias aerolíneas que pretenden tomar nuevamente el nombre de línea aérea de bandera, como es el caso de Air Costa Rica (aerolínea hermana de Air Panama); Holiday Air que podría tener su base de vuelos en el Aeropuerto Internacional Daniel Oduber de Liberia; y Volaris Costa Rica (aerolínea hermana de Volaris de México). Quedará por verse si estas tres aerolíneas utilizarían una imagen costarricense en sus aeronaves (ya sea la bandera, la rueda de carreta, el color verde, el tucán, la guaria morada o las palabras Pura Vida). Sera interesante ver si los equipos de mercadeo le ven en potencial de tener una imagen netamente tica que de alguna manera vuelva a tocar la fibra nacional de un país que siente que no tiene aerolínea bandera desde hace muchos años.